Qué ha pasado
Durante el primer semestre de 2026, el sector de la construcción en España enfrentó un problema significativo: 1.130 licitaciones públicas quedaron desiertas, según Infobae. Esto representa un presupuesto total de 707 millones de euros sin adjudicar. La Confederación Nacional de la Construcción (CNC) atribuye este fenómeno a un desfase entre los precios fijados por las administraciones y los costes reales de ejecución.
El problema se agrava por la escalada de precios de materiales y energía, derivada del conflicto en Oriente Próximo. Además, 747 procedimientos más fueron adjudicados con un único licitador, sumando 448 millones de euros en contratos sin competencia real. En total, 1.877 procedimientos con más de 1.155 millones de euros en juego tuvieron concurrencia insuficiente.
La CNC ha alertado al Gobierno sobre la falta de mecanismos automáticos de revisión de precios en los contratos públicos. La organización propone modificar la Ley de Contratos del Sector Público para excluir a la obra pública de la Ley de Desindexación, permitiendo actualizaciones que garanticen la viabilidad de los proyectos.
Por qué le importa a una constructora
Este fenómeno afecta especialmente a las constructoras pequeñas y medianas, que dependen en gran medida de los contratos públicos para su actividad. La falta de postores en licitaciones menores a 500.000 euros, que representan el 82% de los casos desiertos, indica que el problema no se limita a grandes infraestructuras.
El mercado de la construcción ya enfrenta desafíos con el aumento de los costes de materiales y energía. Las empresas deben ajustar sus presupuestos y estrategias para no operar con pérdidas. La falta de revisión de precios en contratos de corta duración, como los de rehabilitación, agrava la situación.
Para las constructoras, la consecuencia práctica es clara: deben ser más selectivas al elegir qué licitaciones abordar. El riesgo de sobrecostes y la falta de competencia real en algunas adjudicaciones pueden llevar a situaciones financieras insostenibles.
Qué cambia en el día a día de la obra
El flujo de trabajo cambia significativamente cuando una licitación queda desierta. Las constructoras deben invertir más tiempo en análisis de viabilidad antes de presentar ofertas, considerando los costes reales y las posibles fluctuaciones de precios.
Los presupuestos, mediciones y certificaciones deben ser más precisos. Las empresas deben considerar la posibilidad de renegociar contratos o buscar alternativas para asegurar márgenes de beneficio adecuados.
Los primeros en notar estos cambios son los responsables de presupuesto y planificación de obra. Necesitan ajustar sus previsiones y estrategias, asegurando que cada proyecto sea financieramente viable antes de comprometer recursos.
Casos concretos
En Andalucía, 284 contratos quedaron sin postor, bloqueando un presupuesto de 138 millones de euros. La patronal CEACOP destaca que el número de obras desiertas se ha duplicado respecto al año anterior, debido al aumento de los costes de materiales y energía.
Algunas empresas están afrontando la situación mediante la diversificación de sus proyectos y la optimización de sus procesos internos. Sin embargo, la falta de mecanismos de revisión de precios sigue siendo un obstáculo importante.
Para que estas estrategias funcionen, es crucial que las empresas tengan una visión clara de sus costes y márgenes. Además, deben estar preparadas para adaptarse rápidamente a cambios en el mercado o en las políticas gubernamentales.
Datos y contexto
Según Infobae, los sobrecostes en obras de carreteras alcanzan un 15% de media en 2026, llegando al 30% en contratos de rehabilitación. Estos datos reflejan un problema estructural en la fijación de precios de los contratos públicos.
El sector de la construcción ha visto un incremento en los costes de materiales y energía, lo que ha llevado a un déficit irrecuperable de 327 millones de euros en obras licitadas entre diciembre de 2025 y febrero de 2026.
Sin embargo, los datos no reflejan el impacto total en las pequeñas y medianas empresas, que pueden enfrentar dificultades adicionales debido a su menor capacidad para absorber sobrecostes o renegociar contratos.
Riesgos y límites
Los costes crecientes y la falta de revisión de precios en contratos públicos representan riesgos significativos para las constructoras. Las empresas deben evaluar cuidadosamente cada proyecto antes de presentar una oferta.
En algunos casos, participar en licitaciones públicas puede no compensar, especialmente si los márgenes son demasiado estrechos o si hay incertidumbre sobre los costes futuros.
A nivel organizativo, las empresas deben ser capaces de adaptarse rápidamente a los cambios en el mercado y las regulaciones. Esto requiere una gestión eficiente y una planificación estratégica sólida.
Qué puede hacer una empresa ahora
Las constructoras pueden tomar medidas concretas para enfrentar estos desafíos. Primero, deben realizar un análisis detallado de viabilidad para cada proyecto, considerando todos los costes potenciales.
Es importante establecer criterios claros para decidir en qué licitaciones participar, priorizando aquellas con márgenes más amplios o con mecanismos de revisión de precios.
Como siguiente paso, las empresas pueden explorar la posibilidad de participar en pilotos gratuitos con herramientas de gestión de obra, como Bloqbase, para optimizar sus procesos y mejorar la toma de decisiones.
Fuentes
Infobae: https://www.infobae.com/espana/2026/07/23/la-construccion-rechaza-707-millones-en-contratos-publicos-1130-licitaciones-se-quedan-desiertas-hasta-junio-porque-los-precios-no-cubren-costes/