Normativa y fiscalidad

Verifactu: Claves para la transición en la construcción

En 2026, la facturación digital será obligatoria. Las constructoras deben prepararse en 2025 para adaptarse a Verifactu y evitar problemas futuros.

Qué ha pasado

Según el Diario de Sevilla, en 2026 entrará en vigor la obligatoriedad de utilizar sistemas de facturación digital que aseguren la integridad, trazabilidad e inalterabilidad de los registros. Este cambio afectará a todas las empresas, incluidas las constructoras, que deberán adaptar sus procesos para cumplir con la normativa Verifactu.

El año 2025 se presenta como el periodo clave para que las empresas realicen la transición hacia estos nuevos sistemas. Durante este tiempo, será fundamental elegir las herramientas adecuadas, migrar los datos existentes y formar al equipo para garantizar un cambio fluido y sin contratiempos.

La digitalización de la facturación no solo responde a una exigencia normativa, sino que también ofrece la oportunidad de mejorar el control de cobros, reducir errores y profesionalizar los procesos internos. En Sevilla, donde conviven pymes de diversos sectores, este cambio será especialmente relevante.

Por qué le importa a una constructora

Para las constructoras, la obligación de digitalizar la facturación representa un cambio significativo en la forma de gestionar sus operaciones diarias. La normativa Verifactu exigirá que los registros sean íntegros y trazables, lo que implica un cambio en la forma de registrar y conservar las facturas.

El mercado de la construcción en España se caracteriza por su dinamismo y la necesidad de adaptarse rápidamente a cambios regulatorios. La digitalización de la facturación puede ser vista como una oportunidad para mejorar la eficiencia operativa y el control financiero, aspectos críticos en un sector donde los márgenes de error pueden ser costosos.

La consecuencia práctica de no adaptarse a tiempo podría traducirse en sanciones y dificultades operativas. Por ello, es esencial que las constructoras comiencen a planificar su transición hacia sistemas compatibles con Verifactu, asegurando así su cumplimiento y mejorando su competitividad.

Qué cambia en el día a día de la obra

Con la implementación de Verifactu, el flujo de trabajo en las obras cambiará significativamente. Las hojas de cálculo y los PDFs sin control dejarán de ser una opción viable, obligando a las constructoras a adoptar sistemas que garanticen la inalterabilidad de los registros.

En términos de gestión de proyectos, la digitalización afectará a la forma en que se manejan los presupuestos, las mediciones y las certificaciones. La capacidad de registrar cada acción de manera trazable permitirá una mayor transparencia y control sobre los procesos, reduciendo el riesgo de errores costosos.

Los primeros en notar estos cambios serán los responsables de la administración y la contabilidad, quienes deberán adaptarse a nuevos sistemas y procedimientos. Sin embargo, el impacto positivo se extenderá a toda la organización, mejorando la coordinación y la eficiencia en las operaciones diarias.

Casos concretos

Un ejemplo accionable es el de una pequeña constructora que decide implementar un sistema de facturación digital compatible con Verifactu. Al hacerlo, logra reducir los errores en la facturación y mejorar su control de tesorería, lo que le permite ofrecer mejores condiciones a sus clientes y proveedores.

Otras empresas del sector ya están adoptando soluciones digitales para cumplir con la normativa. Estas empresas han comenzado a formar a sus equipos y a realizar pruebas piloto para asegurar que el nuevo sistema funcione sin problemas antes de la fecha límite de 2026.

Para que esta transición sea exitosa, es fundamental contar con un plan claro y estructurado. Esto incluye la elección de un software adecuado, la migración de datos y la formación del personal, asegurando que todos los procesos estén alineados con los requisitos de Verifactu.

Datos y contexto

Según el Diario de Sevilla, la normativa Verifactu entrará en vigor el 1 de enero de 2026 para sociedades y el 1 de julio de 2026 para autónomos. Esto significa que 2025 será un año crucial para que las empresas se preparen adecuadamente.

Esta medida se enmarca dentro de una tendencia más amplia hacia la digitalización y la transparencia en el sector empresarial. La adopción de sistemas de facturación digital no solo responde a una obligación legal, sino que también refleja una demanda creciente de mayor eficiencia y control en las operaciones.

Sin embargo, los datos no explican cómo cada empresa debe abordar este cambio. La realidad es que cada constructora tendrá que evaluar sus necesidades particulares y adaptar sus procesos para cumplir con la normativa sin comprometer su operativa diaria.

Riesgos y límites

Uno de los riesgos más evidentes es el coste asociado a la implementación de nuevos sistemas de facturación. Las pequeñas y medianas constructoras podrían enfrentar dificultades financieras si no planifican adecuadamente su transición hacia la digitalización.

En algunos casos, la inversión en nuevos sistemas puede no compensar si la empresa no realiza un uso intensivo de la facturación o si sus operaciones son muy sencillas. Es crucial evaluar si el cambio realmente aportará beneficios tangibles antes de comprometer recursos.

Además, existen riesgos organizativos relacionados con la formación del personal y la adaptación a nuevos procesos. Sin una planificación adecuada, el cambio puede generar resistencia y problemas operativos que afecten la productividad de la empresa.

Qué puede hacer una empresa ahora

Para prepararse para la transición, las constructoras deben comenzar por realizar una auditoría de sus sistemas de facturación actuales. Esto incluye identificar qué herramientas utilizan, cómo manejan sus registros y qué cambios serán necesarios para cumplir con Verifactu.

Al elegir un nuevo sistema, es importante considerar factores como la compatibilidad con Verifactu, la facilidad de uso, el soporte técnico y la capacidad de integración con otros sistemas existentes. Estos criterios ayudarán a garantizar que la implementación sea lo más fluida posible.

El siguiente paso realista es planificar la formación del equipo y realizar pruebas piloto. Esto permitirá identificar y resolver problemas antes de que el nuevo sistema entre en producción, minimizando así el impacto en la operativa diaria de la empresa.

Fuentes

Diario de Sevilla: https://www.diariodesevilla.es/bc-sevilla/cuenta-verifactu-claves-plazos-negocios_0_2005108477.html

FuentesDiario de Sevilla

Pruébalo con tu propia obra, no con un caso de ejemplo.

Solicitar piloto gratuito