Qué ha pasado
Según Navarra Información, en 2026, un total de 129 licitaciones públicas relacionadas con vivienda han quedado desiertas, con un presupuesto conjunto de 128,5 millones de euros sin adjudicar. Este fenómeno se produce en un contexto de déficit habitacional significativo en España.
La plataforma licitaciones.io ha analizado los datos oficiales de la Plataforma de Contratación del Sector Público, revelando que, además de las licitaciones desiertas, otras 20 solo se adjudicaron parcialmente. En total, se contabilizan 149 licitaciones y 255 lotes desiertos.
Este problema no es nuevo. Desde 2021, aproximadamente el 10% de las licitaciones de vivienda terminan sin adjudicatario. La falta de ofertas se debe, en parte, al incremento de costes en materiales y energía, que afecta la viabilidad económica de los proyectos.
Por qué le importa a una constructora
Este problema afecta directamente a las constructoras que dependen de contratos públicos para mantener su actividad. La falta de adjudicaciones implica menos oportunidades de negocio y, por tanto, menos ingresos.
En un mercado donde el déficit de vivienda es crítico, las constructoras pequeñas y medianas podrían haber aprovechado estas licitaciones para crecer. Sin embargo, los costes crecientes y la falta de actualización en los presupuestos dificultan su participación.
La consecuencia práctica es una menor capacidad para planificar a largo plazo. Sin adjudicaciones claras, las empresas no pueden asegurar una carga de trabajo estable, lo que afecta su sostenibilidad y capacidad para invertir en mejoras operativas.
Qué cambia en el día a día de la obra
La falta de adjudicaciones afecta directamente al flujo de trabajo de las constructoras. Sin nuevos proyectos, los equipos de obra pueden quedarse sin tareas asignadas, lo que impacta en la planificación diaria.
Los presupuestos se vuelven un punto crítico. Las constructoras deben revisar continuamente los precios de materiales y energía para asegurar que cualquier oferta presentada sea económicamente viable.
Quienes primero notan el impacto son los responsables de obra y administración. La falta de proyectos adjudicados puede llevar a ajustes en el personal y en la gestión de recursos, afectando la moral y la eficiencia del equipo.
Casos concretos
Imagina una constructora que ha presentado múltiples ofertas en licitaciones públicas sin éxito. Esta situación puede llevar a una revisión de su estrategia de participación en concursos, priorizando aquellos con presupuestos más realistas.
Otras empresas han optado por diversificar sus fuentes de ingresos, buscando proyectos en el sector privado o en el extranjero, donde los márgenes pueden ser más atractivos.
Para que estas estrategias funcionen, es crucial contar con un equipo capaz de adaptarse a nuevos mercados y con la flexibilidad financiera para soportar periodos sin adjudicaciones.
Datos y contexto
Los datos de licitaciones.io revelan que de las 129 licitaciones desiertas, 74 correspondían a proyectos de construcción o rehabilitación, valorados en 84,6 millones de euros. El resto se relacionaba con suelo y patrimonio público.
Este fenómeno se enmarca en una tendencia de estancamiento en el sector de la construcción pública, donde la proporción de licitaciones desiertas se mantiene estable en torno al 10% desde 2021.
Sin embargo, los datos no explican completamente por qué las empresas no presentan ofertas. Factores como la complejidad administrativa y la falta de incentivos para ajustarse a presupuestos rígidos podrían estar influyendo.
Riesgos y límites
El principal riesgo es económico. Las constructoras enfrentan costes crecientes que, sin un ajuste en los presupuestos de licitación, pueden hacer inviables los proyectos.
En algunos casos, participar en licitaciones públicas no compensa. Los márgenes estrechos y los riesgos asociados a los contratos públicos pueden disuadir a las empresas de presentar ofertas.
A nivel organizativo, la falta de adjudicaciones puede generar tensiones internas. La incertidumbre sobre el flujo de trabajo futuro puede afectar la moral del equipo y la capacidad para retener talento.
Qué puede hacer una empresa ahora
Las empresas pueden comenzar revisando sus procesos de evaluación de licitaciones, priorizando aquellas con presupuestos más ajustados a la realidad del mercado.
Es crucial establecer criterios claros de decisión, considerando factores como la viabilidad económica, el riesgo y la capacidad de ejecución antes de presentar ofertas.
Un siguiente paso realista es participar en programas piloto, como los ofrecidos por Bloqbase, que pueden ayudar a mejorar la gestión de obra y aumentar la competitividad en futuras licitaciones.
Fuentes
Navarra Información: https://www.navarrainformacion.es/2026/09/23/la-construccion-publica-de-vivienda-deja-129-licitaciones-desiertas-y-846-millones-en-obras-sin-adjudicar/