Qué ha pasado
La guerra en Irán y el cierre del estrecho de Ormuz han causado un aumento significativo en los costes de construcción en España. Según ESPAÑOL, los materiales de construcción han subido entre un 9% y un 12% solo en el último mes, lo que ya está afectando a las constructoras.
Este incremento de precios no solo afecta a la vivienda, sino también a oficinas, parques comerciales e infraestructuras. El economista Simon Lacoume, de Coface, señala que la escalada en Oriente Próximo está impactando duramente en los mercados de materias primas.
El conflicto ha provocado que el coste del aluminio suba un 11,5% en marzo, según Coface. Además, BBVA Research advierte que las tensiones geopolíticas podrían impactar negativamente en la rentabilidad del sector, afectando el desarrollo de nuevos proyectos.
Por qué le importa a una constructora
Las pequeñas y medianas constructoras están especialmente expuestas a estos incrementos de costes. La subida de precios afecta directamente a sus márgenes de beneficio y a su capacidad para competir en el mercado.
El mercado de la construcción en España ya enfrenta desafíos significativos, con un aumento del precio del metro cuadrado de vivienda del 7,4% interanual, según Sociedad de Tasación. Este contexto hace que las constructoras tengan que ajustar sus estrategias para mantenerse viables.
En la práctica, esto se traduce en un aumento de los costes de los proyectos en curso y en una mayor dificultad para lanzar nuevos desarrollos. Las constructoras deben evaluar cuidadosamente sus presupuestos y considerar medidas para mitigar estos impactos.
Qué cambia en el día a día de la obra
El aumento de los costes de materiales obliga a las constructoras a revisar sus flujos de trabajo. Las compras de materiales deben ser más estratégicas, considerando no solo el precio, sino también la disponibilidad y los tiempos de entrega.
Los presupuestos y las certificaciones se ven afectados directamente. Las constructoras necesitan ajustar sus previsiones de costes y plazos, lo que puede requerir renegociaciones con clientes y subcontratas.
Los jefes de obra y los responsables de compras notarán estos cambios primero. Tendrán que estar más atentos a las fluctuaciones de precios y a las condiciones del mercado para evitar sorpresas en los costes.
Casos concretos
Supongamos que una constructora tenía un proyecto de edificación en marcha. Con los nuevos incrementos de costes, es probable que deba renegociar precios con sus proveedores o buscar alternativas más económicas.
Otras empresas están adoptando estrategias como comprar materiales en grandes volúmenes para obtener descuentos o buscar proveedores alternativos en mercados menos afectados por la crisis.
Para que estas estrategias funcionen, es crucial que las empresas tengan una buena comunicación interna y con sus proveedores. Además, deben contar con un sistema de gestión que les permita adaptarse rápidamente a los cambios del mercado.
Datos y contexto
Según ESPAÑOL, el precio del metro cuadrado de vivienda ha alcanzado los 2.085 euros, el nivel más alto desde 2007. Este dato refleja una tendencia al alza que se prevé continúe en los próximos años.
El sector de la construcción se enfrenta a un crecimiento insuficiente para satisfacer la demanda, con un incremento del 12,5% en la construcción de vivienda nueva entre este año y el próximo. Esto es insuficiente para los 400.000 hogares que se crearán en el mismo periodo.
Sin embargo, estos datos no capturan completamente el impacto de la crisis de Irán, que aún no ha sido incorporado en las previsiones de muchos analistas, lo que añade incertidumbre al panorama.
Riesgos y límites
El principal riesgo es el aumento de los costes, que puede hacer que algunos proyectos dejen de ser viables. Además, los plazos de entrega podrían extenderse debido a la escasez de materiales.
En algunos casos, los incrementos de costes no compensan el riesgo de continuar con ciertos proyectos. Las constructoras deben evaluar cuidadosamente cada proyecto para determinar su viabilidad económica.
También existen riesgos organizativos, como la necesidad de adaptar procesos internos para gestionar mejor los cambios en el mercado. Esto puede requerir inversiones en formación y tecnología que no todas las empresas están preparadas para afrontar.
Qué puede hacer una empresa ahora
Las constructoras pueden comenzar por revisar sus contratos actuales y futuros para incluir cláusulas que les permitan ajustar precios en función de las fluctuaciones del mercado.
Es importante establecer criterios claros para la toma de decisiones, como la evaluación de riesgos y la priorización de proyectos. Esto ayudará a las empresas a adaptarse a un entorno cambiante.
Un siguiente paso realista es participar en pilotos gratuitos de software de gestión de obra como Bloqbase, que pueden ayudar a las empresas a mejorar su eficiencia y adaptarse a los cambios del mercado.
Fuentes
ESPAÑOL: https://www.elespanol.com/invertia/observatorios/vivienda/20260331/guerra-iran-dispara-costes-construccion-agrava-crisis-precios-vivienda/1003744180892_0.html