Normativa y fiscalidad

VeriFactu: nuevo sistema de facturación en 2026

VeriFactu, el sistema de facturación electrónica, será obligatorio para empresas en 2026. ¿Qué implica para las constructoras y cómo adaptarse?

Qué ha pasado

VeriFactu es el nuevo sistema de facturación electrónica que será obligatorio a partir de 2026 para empresas y autónomos, según La Razón Digital. Este sistema busca eliminar la posibilidad de modificar facturas sin dejar rastro y digitalizar el proceso de facturación.

La Agencia Tributaria activó este sistema en mayo de 2023, y se espera que las sociedades limitadas y anónimas lo implementen desde el 1 de enero de 2026. Para los autónomos, la fecha límite es el 1 de julio del mismo año.

El objetivo de VeriFactu es combatir el fraude fiscal mediante la creación de un registro único, inalterable y trazable para cada factura. Esto se logra mediante un código identificativo único y un código QR que permite verificar la autenticidad de las facturas.

Por qué le importa a una constructora

Para las constructoras pequeñas y medianas, la implementación de VeriFactu representa un cambio significativo en la gestión de sus facturas. La obligación de utilizar un software certificado podría suponer una inversión inicial en tecnología y capacitación.

En un sector donde el control de costes y la eficiencia operativa son cruciales, la digitalización de la facturación puede mejorar la transparencia y la confianza con los clientes. Además, al facilitar el cumplimiento de las obligaciones fiscales, podría reducir el riesgo de sanciones.

Sin embargo, la adaptación a este sistema puede ser un desafío para las empresas que todavía dependen de métodos tradicionales como Excel y WhatsApp para gestionar sus operaciones diarias.

Qué cambia en el día a día de la obra

Con VeriFactu, el proceso de emitir una factura cambiará radicalmente. Cada factura deberá generarse con un software certificado, lo que implica que las constructoras tendrán que integrar esta tecnología en su flujo de trabajo habitual.

En términos de presupuestos y certificaciones, la digitalización puede ofrecer una visión más clara y precisa de las finanzas del proyecto. Esto podría facilitar la comparación de ofertas y el seguimiento de los gastos al céntimo.

El personal administrativo y de oficina técnica será el primero en notar estos cambios, ya que deberán adaptarse a nuevas herramientas digitales y procesos de verificación más estrictos.

Casos concretos

Imagina una constructora que actualmente gestiona sus facturas mediante hojas de cálculo y correos electrónicos. Con VeriFactu, necesitarán un software que permita generar facturas con los requisitos exigidos y enviar la información a la Agencia Tributaria de manera automática.

Otras empresas del sector podrían optar por soluciones en la nube que faciliten la integración de VeriFactu con sus sistemas actuales. Esto podría incluir la formación del personal y la actualización de los procesos internos para cumplir con la normativa.

Para que este cambio funcione, es crucial que las constructoras evalúen sus necesidades específicas y elijan el software que mejor se adapte a su operación diaria, considerando tanto el coste como la facilidad de uso.

Datos y contexto

Según La Razón Digital, las multas por no adaptarse a VeriFactu pueden alcanzar los 150.000 euros por ejercicio fiscal. Este dato subraya la importancia de cumplir con la normativa dentro del plazo establecido.

La tendencia hacia la digitalización en el sector de la construcción no es nueva, pero VeriFactu representa un paso significativo hacia la estandarización y la transparencia fiscal. Esto podría influir en la competitividad de las empresas que se adapten rápidamente.

Sin embargo, los datos no abordan el coste real de implementación ni el impacto en las operaciones diarias de las constructoras, aspectos que cada empresa deberá considerar de manera individual.

Riesgos y límites

Los costes iniciales de implementación de VeriFactu pueden ser significativos para las pequeñas y medianas constructoras. Además, el tiempo necesario para integrar el nuevo sistema y formar al personal podría afectar temporalmente la productividad.

En casos donde los proyectos son de corta duración o los márgenes son ajustados, la inversión en un nuevo sistema de facturación podría no ser rentable a corto plazo. Es importante evaluar si el beneficio supera el coste en cada caso particular.

El riesgo de sanciones y problemas fiscales es real, especialmente si la empresa no se adapta a tiempo. La falta de integración adecuada podría llevar a errores en la facturación y problemas con la Agencia Tributaria.

Qué puede hacer una empresa ahora

Las constructoras deben comenzar por evaluar sus sistemas actuales de facturación y determinar si cumplen con los requisitos de VeriFactu. Si no es así, es crucial investigar opciones de software certificado que se ajusten a sus necesidades.

Al elegir un nuevo sistema, las empresas deben considerar factores como el coste, la facilidad de uso y la capacidad de integración con sus procesos actuales. Es recomendable consultar con proveedores y otros profesionales del sector para tomar una decisión informada.

Un siguiente paso realista es participar en pilotos gratuitos de sistemas como Bloqbase, que pueden ofrecer una transición más suave hacia la digitalización de la facturación, permitiendo a las empresas probar el sistema antes de la fecha límite.

Fuentes

La Razón Digital: https://www.larazon.es/economia/verifactu-asi-sera-nuevo-sistema-obligatorio-facturacion-autonomos-2025_2025101168ea1ca30e3c6c50982f80b2.html

SourcesLa Razón Digital
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