Qué ha pasado
Según COPE, el déficit de vivienda en España es crítico, con una necesidad de 750.000 viviendas. La construcción ha caído más de un 40% en el último año, lo que agrava el acceso a la vivienda. Pedro Fernández Alén, presidente de la CNC, destaca la brecha entre la creación de hogares y la construcción de viviendas.
El encarecimiento de los costes de construcción es uno de los principales obstáculos. Fernández Alén subraya que sin revisión de precios, los promotores no pueden prever el coste final de una obra, lo que lleva a paralizar promociones.
La falta de mano de obra también es un problema, con un descenso de trabajadores desde 2007. La edad media de los trabajadores es alta y hay poca representación de mujeres y jóvenes, lo que añade presión al sector.
Por qué le importa a una constructora
Las constructoras pequeñas y medianas son especialmente vulnerables a los cambios en los costes y la disponibilidad de mano de obra. La falta de previsibilidad en los precios puede afectar directamente a la viabilidad de nuevos proyectos.
El mercado de la construcción está en una encrucijada. La caída en la construcción y la falta de vivienda disponible presionan a las empresas a adaptarse o enfrentar la posibilidad de quedar fuera del mercado.
La consecuencia práctica es que las constructoras deben replantear sus estrategias de compra y contratación. La seguridad jurídica y la revisión de precios se convierten en factores clave para la viabilidad de los proyectos.
Qué cambia en el día a día de la obra
El flujo de trabajo en obra se ve afectado por la necesidad de ajustar presupuestos y plazos constantemente. La incertidumbre en los costes de materiales como el aluminio y el betún asfáltico obliga a las empresas a ser más ágiles en sus decisiones.
Las mediciones y certificaciones deben ser más precisas y rápidas. Las constructoras necesitan herramientas que les permitan actualizar precios y ajustar partidas en tiempo real para evitar sobrecostes inesperados.
Los jefes de obra y responsables de compras son los primeros en notar estos cambios. La presión por mantener los costes bajo control y cumplir con los plazos se intensifica, afectando a toda la cadena de suministro.
Casos concretos
Imagina una constructora que decide paralizar un proyecto ante la falta de revisión de precios. Sin una previsión clara, el riesgo financiero es demasiado alto. Este es un ejemplo de cómo la incertidumbre puede detener el crecimiento.
Otras empresas están optando por contratos más flexibles que permiten ajustes de precios durante el desarrollo de la obra. Esto les da una mayor capacidad de maniobra frente a las fluctuaciones del mercado.
Para que estas estrategias funcionen, es crucial contar con un sistema de gestión que facilite el seguimiento de costes y plazos. La transparencia y la comunicación con proveedores y subcontratas son esenciales.
Datos y contexto
Según COPE, en lo que va de año, el aluminio ha subido un 19%, el betún asfáltico un 38% y la energía un 37%. Estos incrementos hacen inviable calcular el presupuesto total de una obra con precisión.
El sector de la construcción ha visto una caída en el número de trabajadores, de 2.800.000 en 2007 a 1.500.000 en la actualidad. La falta de mano de obra joven y femenina es un reto adicional.
Sin embargo, los datos no muestran el impacto a largo plazo de estas tendencias. La entrada de nuevos trabajadores extranjeros y la formación continua podrían cambiar el panorama laboral en los próximos años.
Riesgos y límites
El principal riesgo es el encarecimiento de los costes sin una revisión adecuada. Esto puede llevar a la paralización de proyectos y a la pérdida de competitividad de las empresas.
En algunos casos, la inversión en nuevos proyectos no compensa debido a la incertidumbre en los costes y la falta de mano de obra cualificada. Las empresas deben evaluar cuidadosamente cada proyecto antes de comprometer recursos.
Los riesgos organizativos incluyen la falta de adaptación a nuevas tecnologías y procesos. Las empresas que no modernicen sus sistemas de gestión pueden quedarse atrás en un mercado cada vez más competitivo.
Qué puede hacer una empresa ahora
Las empresas pueden comenzar por revisar sus contratos y buscar cláusulas que permitan ajustes de precios. La flexibilidad contractual es clave para manejar la volatilidad del mercado.
Es importante establecer criterios claros para la selección de proyectos, priorizando aquellos con menor riesgo financiero y mayor viabilidad a largo plazo. La diversificación de proveedores también puede ayudar a mitigar riesgos.
Un siguiente paso realista es participar en pilotos gratuitos de software de gestión como Bloqbase, que permite a las constructoras tener un mayor control sobre costes y plazos en proyectos reales.
Fuentes
COPE: https://www.cope.es/programas/herrera-en-cope/la-entrevista-de-las-9h-con-herrera/audios/pedro-fernandez-empresario-construccion-construir-edificio-necesitan-24-36-meses-no-revisan-precios-no-preve-costar-aluminio-tres-anos-20260917_3438207.html